
Caballo de África despierta con un soplo vibrante de naturaleza indómita: hojas verdes bañadas por el sol y miel salvaje nacida en las sabanas africanas. Su corazón florece en una armonía exótica, donde el jazmín se entrelaza con el ruibarbo verde y un suave acorde de coco luminoso. Finalmente, un fondo cálido y envolvente de ámbar, cedro africano y haba tonka deja una estela profunda, elegante y seductora.

Fabricando perfumes desde 1884 hasta nuestros días. Con el saber hacer de los artesanos, sin atajos, cuidando cada detalle y con la calidad por bandera. Sin parafinas, ni palma, con mechas de algodón natural. Los aromas son recuerdos y los recuerdos no tienen precio, en Ladenac somos muy conscientes.